Soledad Carrizo: “En mi partido algunos no pueden entender que una mujer no esté detrás de un hombre y quiera hacer su propio camino”

Soledad Carrizo asumió un nuevo rol dirigencial: ser la llave que abra las puertas de los municipios radicales al proyecto que, si bien nuclea a varios frentes, tiene a La Libertad Avanza como protagonista principal. La exdiputada nacional hoy se redefine como una articuladora que busca sacar a la UCR de su aislamiento para integrarla orgánicamente a la fuerza que encabeza el presidente Javier Milei.

Esto le ha traído aparejadas duras críticas por parte de dirigentes radicales; sin embargo, lejos de abandonar sus banderas, Carrizo reivindica su pertenencia a la Unión Cívica Radical y sostiene que es un trabajo necesario para disputar el poder en Córdoba en las próximas elecciones del 2027. Además, resalta su trabajo desde el rol de mujer, en un partido que según ella afirma “todos piensan que hay que ir detrás de un hombre”.

“Mi rol hoy, como radical, es expresar muchas voces que, en timidez, desde agosto ya empujamos una alianza con La Libertad Avanza. Nosotros predicamos una mirada de lo que fue Juntos por el Cambio, pero evolucionada. Me animé a salir del clóset: soy una radical que no se oculta para decir que quiere una alianza con LLA, con el PRO, con el Frente Cívico y seguramente más actores”, expresó Carrizo..

“No queremos ser un rejunte que a las dos de la mañana está llenando casilleros para ver quién entra en una lista; nos interesa generar una construcción seria para los cordobeses. Por eso tomé la decisión. Gabriel Bornoroni me invitó y ya estamos trabajando con otras figuras como Laura Rodríguez Machado y Patricia Bullrich. Me tildaron de traidora, pero cuando me decían que el candidato radical no movía el amperímetro, entendí que esta es una confluencia lógica. Con nuestras diferencias e identidades, son más las coincidencias que las disidencias, las cuales he dejado claras desde mi banca en la Cámara de Diputados. Mi rol es de armado político, sin especulaciones. No ponemos el carro adelante del caballo hablando de candidaturas ahora, pero sí queremos transmitirle al electorado cordobés, que es muy exigente, que hay una alternativa”, agregó.

“No me considero traidora. Muchos radicales hicieron sociedades con anterioridad sin preguntarle al partido. Soy una dirigente con más de 20 años en política y nadie puede dudar de mi radicalismo; nunca transé con el peronismo. Hay que animarse a dar esta discusión y voy a trabajar fuertemente para que, orgánicamente, mi partido esté dentro de la alianza. Los radicales somos bastante vuelteros para definir, pero yo soy realista. Hay mucha hipocresía de quienes no quieren hablar sobre la mesa de cuestiones lógicas mientras esconden arreglos con el peronismo. En mis años de trabajo he tenido una virtud, reconocida incluso por mis adversarios internos: siempre hablé con todos. Mi rol es ser nexo con las generaciones nuevas y la articuladora entre los dirigentes del radicalismo que se quieran sumar a la mesa provincial de LLA. Bornoroni ve esa posibilidad en mí, de explicar qué queremos de cara al futuro. Las especulaciones y los proyectos individuales nos han hecho mucho daño en los últimos años”, concluyó.

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